• Alejandra Mora

Pobreza, distribución del ingreso y renta básica

Actualizado: 4 mar 2019



Para justificar el contenido del siguiente articulo, comenzaremos con la premisa de que la pobreza existe por la desigualdad en la distribución del ingreso y que puede ser corregida mediante políticas de redistribución por el Estado, sea el país que sea la pobreza se reconoce no por niveles, por simple definición, se le reconoce porque los individuos y las familias no pueden llevar una vida digna y de calidad.

Si la raza humana tuviera la iniciativa de un ingreso ciudadano universal o renta básica como derecho fundamental, se reduciría la pobreza así como se redujeron las jornadas laborales de 12 horas a 8 horas con el fin de mejorar la calidad de vida y condición humana de la sociedad.


El ingreso ciudadano o renta básica


A partir del siglo XIX las tendencias de la sociedad capitalista condujeron al enriquecimiento de una reducida parte de la población y al empobrecimiento de la mayoría, las corrientes opositoras al sistema pensaron que habría que expropiar a los empresarios para combatir esa tendencia a la concentración del ingreso. Sin embargo, la experiencia de la Unión Soviética, que duró 70 años, en donde el Estado se apropió de los medios de producción terminó en un completo fracaso. Al principio mejoró la vida material de la mayoría de sus habitantes pero después, el país se estancó y entró en crisis. Al no poder superar las difíciles condiciones de vida, sus habitantes decidieron cambiar de régimen político y de sistema económico. También la mayor parte de los países que pertenecieron al llamado bloque socialista, optaron por abandonar esa vía y dispusieron la privatización de los medios de producción. Las empresas regresaron a manos privadas. Esto ha conllevado una más desigual distribución del ingreso y el resurgimiento de grandes fortunas, por lo que en la actualidad, esos países tienen los mismos problemas que el resto del mundo capitalista y sobre todo se ha incrementado el número de pobres.

Debido a que la alternativa de estatizar los medios de producción que están en manos de los empresarios, ha dado resultados inaceptables, en la actualidad se han estado empezando a proponer alternativas que brinden los beneficios del capitalismo: mejoras tecnológicas, incrementos en la productividad, desarrollo de las fuerzas productivas, innovación acelerada en productos y procesos, pero que combatan sus tendencias negativas: desempleo crónico, subempleo, empleo precario, desigual e inequitativa distribución del ingreso. Una de esas propuestas es la del "ingreso ciudadano o renta básica".

Esta propuesta establece que si el libre mercado conduce a la concentración de la producción y del ingreso en pocas manos, el Estado debería intervenir para redistribuir el ingreso nacional: debería, mediante recaudación tributaria, quitarles a los que más ingreso tienen para dárselo a todos los ciudadanos, empezando por los que menos tienen.

Pero para conseguir esta nueva manera de vivir debemos primero asegurar que independientemente del trabajo que realicemos, cada uno de nosotros tengamos asegurado un ingreso que nos permita sobrevivir. Y este ingreso, es el ingreso ciudadano o renta básica. Como dice Gorz "el derecho a un ingreso suficiente y estable ya no tendrá que depender de la ocupación permanente y estable de un empleo." (Gorz, 2003, p. 83).

El ingreso ciudadano se define como el ingreso a que tiene derecho todo ciudadano por el sólo hecho de ser residente de un país.

El gobierno tendría la obligación de entregar un dinero mensual (o quincenal) a cada uno de lo ciudadanos (ricos o pobres, a todos), cuyo monto se definiría en función de las condiciones de sobrevivencia de cada país. "La Renta Básica es un ingreso pagado por el estado, como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad incluso si no quiere trabajar en forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva." este es un ingreso que tiene como finalidad cubrir las necesidades básicas y que no excluye las actividades remuneradas. Cada quién decide a que dedicarse si quiere tener más ingresos.

La interrogante principal aquí es, ¿De dónde sacaría estos ingreso el gobierno? tendrían que salir de los impuestos. Los que tengan altos ingresos son los que pagarían más. Los que vivan únicamente de la renta básica no pagarían impuestos directos. En esto consiste el ingreso ciudadano: es una redistribución del ingreso, por vías fiscales, de los que más tienen a los que menos poseen.

Ventajas más importantes de la renta básica

1) Acabaría con la pobreza extrema, si el ingreso ciudadano se fija por arriba de la línea de pobreza alimentaria.

2) No tendría que pagarse a una burocracia que se encargara de cuantificar, localizar y hacer llegar el subsidio.

3) No podría usarse para fines políticos, pues todos la recibiríamos. En este sentido la democracia se enriquecería, pues los ciudadanos cumplimos mejor nuestros derechos y obligaciones cuando no tenemos que preocuparnos únicamente por la comida de mañana. 4) Dada su incondicionalidad y universalidad, el ingreso ciudadano pondría una plataforma para igualar, desde abajo, a todos los seres humanos sin importar su religión, sexo o preferencia sexual y etnia.

5) El trabajo asalariado empezaría a relativizarse, pues otros tipos de trabajo-no-remunerado, recibirían la importancia que tienen como creadores de riqueza: el trabajo doméstico, el trabajo voluntario o trabajo comunitario y en algunos casos, hasta el trabajo político.



Desventajas de la renta básica.

1)No va a ser fácil conseguir que los más ricos acepten pagar esa carga tributaria. Para ello se requiere construir una gran fuerza política que pueda modificar desde el Congreso la ley del impuesto sobre la renta; esta reforma estructural buscaría que se gravara sobre todo a los más ricos, que paguen muchos más impuestos los de más altos ingresos.

2) No estimula el trabajo.

Lo que se espera y se busca con el ingreso ciudadano es que ocurra lo contrario. La gente no sólo busca dinero con el trabajo, también busca reconocimiento, sentirse útil, sentirse libre con la actividad a la que se dedica. Es el trabajo asalariado el que, al sujetar al individuo a un ingreso, impide la autorrealización de las personas. En la actualidad si alguien trabaja duramente sin recibir ningún salario, es mal visto, es excluido de la sociedad por no poder valerse por sí solo, etc. Y al contrario, aquel, que sin trabajar mucho, recibe altos ingresos, aunque sean ilícitos, es reconocido socialmente. Con el ingreso ciudadano se empezarían un proceso que por primera vez, en la historia de la humanidad, pondría en primer lugar la reconciliación entre el trabajo y la vida; se empezarían a poner las cosas en su lugar: en vez de medir la riqueza de la sociedad con el producto elaborado (medido en dinero) o con la cantidad de horas de trabajo asalariado empleado para producir ese producto, se mediría la verdadera riqueza "por el tiempo de que se disponga cada uno para realizar las actividades por él libremente escogidas" (Gorz, 1982, p. 149). "La necesidad de actuar, de ser apreciado por los otros ya no tendría que adoptar la forma de un trabajo encargado y pagado...El tiempo de trabajo dejaría de ser el tiempo social dominante." (Gorz, 2003, p. 83). La sociedad del trabajo asalariado dejará de existir para darle paso a una sociedad libre. Este ingreso ciudadano, "por primera vez podría liberar al individuo de la amenaza del hambre, lo haría auténticamente libre e independiente de las amenazas de carácter económico, nadie tendría que aceptar condiciones de trabajo por el temor al hambre".

La tendencia del capitalismo contemporáneo de mejorar los procesos productivos mediante la automatización y robotización de las empresas trae como consecuencia la incapacidad de absorber toda la mano de obra disponible en trabajos estables y bien remunerados. La precarización del trabajo, el empleo informal y el desempleo son fenómenos irreversibles que conllevan aparejada la desigual e inequitativa distribución del ingreso. Los programas contra la pobreza, aunque son buenos paliativos, consiguen sólo disminuir la penurias de la población más desprotegida, pero no logran atacar la raíz del problema. Para ello, el Estado debe intervenir, no en la producción, sino en la distribución del ingreso nacional, mediante una real y auténtica reforma fiscal que grave a los que más tienen y con ello, les otorgue un ingreso mínimo a todos los ciudadanos del país.

El incremento de la productividad, que conlleva el aumento de la producción, mediante menos mano de obra más especializada, tiene como principal problema la reducida demanda de las mercancías debida a los bajos ingresos de la mayoría de la población. Desde el punto de vista de la teoría de la demanda efectiva, el gasto del gobierno supliría este déficit de demanda y mejoraría el nivel de empleo. Sin embargo, la producción capitalista robotizada, no sólo acentúa esta diferencia entre producción y consumo, sino que vuelve estériles los esfuerzos de los gobiernos por mitigar el desempleo y el subempleo. El ingreso ciudadano universal, no sólo tendería a reducir esta brecha entre mayor producción y menor capacidad adquisitiva de la mayoría de la población sino que daría pie a la construcción de una sociedad de ciudadanos libres del esclavizante trabajo asalariado.

Poner en primer lugar el bienestar de la población, por sobre los incrementos en la competitividad de un país, es darle un giro a la política económica.



 

Referencias bibliográficas


Boltvinik, Julio y Enrique Hernández, "Pobreza y distribución del ingreso en México", México, Siglo XXI Editores, 1999, 354 páginas.        

Cortés, Fernando, "La distribución del ingreso en México en épocas de estabilización y reforma económica", México, Porrua y Ciesas, 2000, 335 páginas.         

Gorz, André, "Adiós al proletariado", España, El viejo topo, 1982, 189 páginas.         

----------, "Miserias del presente, riqueza de lo posible", Argentina, Paidós, 2003, 155 páginas.         [ Links ]

Levy, Santiago, "La pobreza en México", México, Lecturas del Fondo de Cultura Económicas, Número 78 Compilado por Félix Vélez, 1994, 98 páginas.         

Completo para consula http://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S1665-952X2012000200003&script=sci_arttext






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